La avería de una compuerta del azud de Vadorrey (Zaragoza) ha devuelto al río Ebro sus dimensiones naturales, así como el flujo continuo, que es consustancial a un río.

Del mismo modo, se puede comprobar el devastador efecto del embalsamiento  generado por el azud en la riberas, las cuales aparecen muertas,  ahogadas y enfangadas, unas riberas que han venido siendo hurtadas a los ciudadanos.

Igualmente, se puede comprobar el terrible y monumental  impacto que supone el pretendido puerto de hormigón en la ribera.

El azud contraviene la Directiva Marco del Agua pues empeora la calidad física, química y biológica del agua, es un obstáculo transversal al río que lo desnaturaliza  e impide tanto los procesos de depuración natural de las aguas como la dinámica geomorfológica.

Además, es una constante fuente de gasto económico para el Ayuntamiento de Zaragoza, sólo por su mero mantenimiento diario, siendo que no proporciona ningún servicio básico a la ciudadanía. A ese gasto hay que sumar ahora la costosa y compleja reparación de la compuerta dañada, fenómeno que se repetirá cada vez más frecuentemente conforme el azud vaya ganando en antigüedad.

Azud de Vadorrey. Fotografía: J.A. Domínguez

Desde los grupos ecologistas pedimos al ayuntamiento que:

1.- no se repare la compuerta dañada y se aproveche la situación para retirar el resto de compuertas, abrir el azud y, devolver al río su aspecto y función naturales.

2.- la gestión del río y riberas -dentro de las competencias municipales- se realice siguiendo los criterios científicos de restauración ecológica.

 

Organizaciones firmantes:
Amigos de la Tierra Aragón
Fondo Natural
SEO/Birdlife
ANSAR
Volunta-Ríos Aragón
WWF Grupo Zaragoza
COAGRET
Ecologistas en Acción